Dentro de nuestros materiales de apoyo, os vamos a ir incluyendo algunos aportes que os ayudarán a disfrutar mejor de la aplicación de la felicidad, Happiness Play. En este caso, algunos consejos para explicar a los clientes qué es el coaching: “el coaching es un proceso que ayuda o acompaña a las personas a conseguir resultados”, porque de otra forma, cuesta entenderlo. El resto de la definición, ya viene unida al tipo de escuela, a la organización que represente, o a su propio estilo.

Compartimos algunas ideas que son buenas evitar al explicar qué es el coaching, al menos si desconocemos a nuestro interlocutor de primeras. Muchas personas dudan de lo desconocido, y pese a que lo necesiten, se niegan a entender qué es el coaching si antes no lo practican en persona. Por ello, es bueno simplificar, e intentar evitar estas cosas al intentar explicar a un desconocido qué es el coaching:

  1. Una definición puede limitar: poner la definición del libro, ¿crees que de verdad le va a enseñar a vibrar con la energía del coaching?, mejor realicen un coaching express, y pongan al interlocutor a pensar en qué podría hacer para superar sus problemas.
  2. No exponga de primeras que el coaching va a cambiar la vida de su cliente: por más que nos guste, no todo el mundo necesita coaching. Muchas personas personas realizan coaching de una manera natural.
  3. No es tan importante mencionar dónde se estudió: no sirve mucho explicar si estudió en la línea de la escuela ontológica, sistémica, PNL, Gestalt, o de la de Pepito Pepón, porque eso les alejará de lo importante.
  4. Muchos menos critique a otros coaches: No debe gastar energías en desprestigiar a otras escuelas u organizaciones para decirle que la suya es la que aplica el coaching de verdad o de calidad. La lucha de egos que sufre el coaching sorprende de manera peculiar a los desentendidos.
  5. Tampoco contradiga si le afirman que es una moda. No es bueno gastar energía en verdades populares. ¡Qué bueno que está de moda! ¿Quieres practicarlo?, es la mejor respuesta.
  6. Acepte que quizás prefiere otra solución. Hay personas que necesitan que les digan lo que tienen que hacer, por lo que la consultoría o el mentoring, les puede encajar mejor. Desagrada bastante cuando alguien nos intenta vender una música que nos disgusta, ¿verdad que es importante respetar los gustos?
  7. La historia importa poco al comienzo: No cuente que viene de los cocheros y sus orígenes de las películas Búlgaras. A la mayoría de la gente le importa bien poco en primera instancia.
  8. No intente explicarlo si no lo ha vivido. Si nunca ha realizado un buen proceso de coaching con un coach, será complicado que transmita su valor. Las prácticas que se hacen en los cursos, no dejan de ser prácticas.
  9. No imponga su metodología o tipo de coaching. Puede que simplemente su estilo no encaje en lo que necesita el interlocutor. Sea el primero en saber abrirse a nuevas opciones.
  10. Acepte que siempre habrá una forma mejor de explicarlo. ¿Por qué no escuchar cómo lo explican otros compañeros y así juntar ideas de varios sitios?

Estas son ideas generales a tener presentes, pero que nadie piense que no hay que recurrir a ellas en algún momento. Esto no es una ciencia exacta, pero a es recomendable simplificar la explicación. En nuestro caso, indicamos que el coaching es el proceso que ayuda a las personas a conseguir sus sueños, y luego indicamos un ejemplo que consigue explicar muy rápidamente las diferencias entre la formación, la consultoría, la psicología, el mentoring y el propio coaching. Si es necesario, después se explican los tipos de coaching , e incluso el por qué del coaching.

No dude en complementar sus sesiones de coaching con la aplicación de la felicidad, Happiness Play, que ayudará a sus clientes a dar los primeros pasos en el coaching.


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